Ofender a los musulmanes es peligroso...a los cristianos también
Estos días he sentido la necesidad de escribir sobre el asesinato de varios caricaturistas, perpetrado por dos extremistas musulmanes, del semanario satírico francés Charlie Hebdo que tuvo lugar el pasado 7 de enero en Paris. No sólo como periodista, pues la libertad de expresión en nuestra profesión es fundamental para llevarlo a cabo de forma adecuada, sino también por mi trabajo actual en la tienda. En ambos casos, considero que yo también soy Charlie Hebdo o Je suis Charlie hebdo, como se ha popularizado internacionalmente. No recuerdo si alguna vez he comentado en alguno de los artículos que he ido escribiendo para el blog, que muchos de los clientes que tenemos se quejan de lo ofensivas que son algunas de nuestras postales. Tan horrorizados se muestran muchos de ellos que han llegado a llamar a la compañía para pedir la retirada de algunas postales. Sobre todo las que llevan demasiados insultos en sus portadas, o las que se mofaban de sectores sociales com...