La información de interés público y del interés del público
“Tenemos la televisión que nos merecemos”. Es una de las frases más utilizadas por los ciudadanos para justificar los contenidos de ínfima calidad de la mayoría de canales que se emiten actualmente en televisión. Pero cuánto hay de verdadero en ello y cuánto de tópico. Es cierto que la televisión ha ido evolucionando de forma muy negativa desde que aparecieran los dos canales privados nacionales gracias a la Ley de televisiones privadas de 1988, que supuso, además, la ruptura del monopolio de RTVE. La aparición de la televisión digital terrestre (TDT), que tuvo como consecuencia la ampliación de la oferta televisiva, parece no haber mejorado la calidad de la televisión. Si bien es cierto que hay que encontrar una respuesta a la progresiva degradación de la televisión en España, hay que tener en cuenta también que, gracias primordialmente a la televisión pública, es todavía posible disfrutar unos contenidos audiovisuales de notable calidad. En la dualidad de la televisión l...